La propia Susan, en charla con Crónica, confesó haber tenido miedo de un paro y dijo que hasta bostezaba con dolor.

¿El covid te tuvo muy mal?
Sí. Fueron días terribles de agonía y mucha debilidad mental y física. Pero ya pasó lo peor, ahora estoy en la fase de rehabilitación pulmonar.
¿Cuáles fueron tus síntomas?
Fue covid terrible, para colmo al tercer día desarrollé neumonía. Los síntomas que tuve fueron pérdida de sabor, de olfato y el estómago destruido. No podía dormir por miedo a tener un paro respiratorio, recién hace dos días volví a bostezar sin dolor y a meter aire hondo sin que se me corte la respiración.
¿Fuiste internada?
No llegué a internarme, pero debía haber estado internada, por que llegué a saturación por debajo de 90, y te cuento apenas lo que recuerdo. Una noche, con los brazos abiertos y de rodillas le rogué a Dios que me dé alivio. Ponía audios con la voz de mi mamá rezando y me entregaba completa. Dormía solo dos horas cuando amanecía.
¿Qué hiciste cuando supiste que eras un caso positivo?
Me aislé desde el primer síntoma en la casa de una amiga que justamente dio positivo al mismo momento que yo. Mi familia venía a traerme todo lo que podían, y a la distancia me abrazaban y alentaban.
¿Pero ya te hiciste nuevamente la prueba?
Ya soy negativo, solo tengo la neumonía que tengo que cuidar. Muero por abrazar a mi familia, me guardé al máximo para protegerles. Gracias a mis amigas que me abrieron la puerta de su casa, Meli Hicks y Jenni, quienes fueron todo para mí.

