Ahora pienso que hay como una crisis de hombres serios. A pesar de que se me acercaron algunos en todo este tiempo, enseguida me emociono y en tres veces que salimos nos comemos a besos, pero no pasa de eso y nunca más vuelven.
Yo no me comporto normal, no hago nada raro, eso sí, yo les digo que ya no quiero joder por la vida, y eso es todo para que se borren para siempre. Ni llamadas, ni mensajes, ni señales de humo.
En todo este tiempo solo por un tipo me interesé realmente. No es casado, vive con sus tíos y con la señora, siempre hablo o sea, si era casado, ya me hubiera dado cuenta.
En tres ocasiones llegó a buscarme del trabajo, y después ya solo me llamaba todas las noches, sin falta, hasta hace cuestión de una semana que terminó. La verdad pienso que hoy en día los hombres no quieren nada serio, que se cansaron de los compromisos o de tener una sola mujer. Y por nada del mundo quieren tener algo con una persona que ya tiene hijos de otra relación, como yo ya tengo una hija. Si no la aceptan a ella, tampoco me tienen a mí, sencillo.
YERUTÍ, DE ALTOS,
26 AÑOS
LA RESPUESTA: MIEDO AL COMPROMISO
El amor como fuerza que te motiva a seguir
La verdadera fórmula para encontrar el amor está en vos, ese cambio de actitud, de creer de que uno puede salir adelante y atraer gente buena a su vida. Todos los días hay que alimentar el amor, con cariño y respeto a uno mismo.
En vez de crisis de hombres en realidad puede que exista una crisis de valores, o los tiempos simplemente cambiaron. Lo que antes era importante, dejó de serlo por una cuestión de generación, y otras cosas fueron ocupando el lugar, en todos los ámbitos.
Hasta la forma de comunicación va cambiando, por dar un ejemplo, la tecnología hace que todo sea más “rápido y fácil”, mucha gente maneja su hogar, su familia, estudios por celular o internet. Antes era impensable.
Todo eso de “rápido y fácil” también se traslada a las relaciones personales, al menos es una de las teorías que trata de explicar por qué asusta tanto mencionar “compromiso”, sugiere algo más elaborado, que se consolida con los años, le pasa tanto a hombres como a mujeres.

