Lejos de desanimarse y ponerse a llorar, Nelda Bogado, alguna vez pareja del “Chaman” en el “Baila”, dejó ver su cuero en biquini, pero sorprendió a muchas personas con los kilos de más,

ya que por mucho tiempo fue atleta fitness y lucía un cuerpo bien marcado. Pero una enfermedad crónica la retiró del ruedo. No desea hablar de eso, pero aclara que le ayudó a aceptarse así como se ve.
En conversación con Crónica, Nelda confesó que se decidió a mostrarse tal cual es, y animó a las yiyis a que hagan lo mismo, sin esperar encajar en los criterios de la sociedad.
- Llegaste a ser fitness, ¿dejaste de entrenar?
- Sí. Subí 30 kilos porque tengo una enfermedad crónica que me impidió entrenar más y con tratamiento de radioterapia no es fácil. Hasta que acepté mi enfermedad y vivo al máximo sin importar el qué dirán. Aprendí que cada mañana que sigo con vida, tengo que dar gracias y disfrutar al máximo.
- ¿En qué cambió tu vida con la enfermedad y la imposibilidad de entrenar?
- Muchísima gente se alejó de mí, muchísimas críticas recibí por subir de peso. Pero no soy de contar mis problemas a nadie, entonces me callaba y lloraba en silencio nomás. No estaba para explicarle a nadie el motivo, y mucho menos quería sentir la lástima de nadie.
- ¿Ahora te das el lujo de mostrarte nuevamente en biquini y sexy?
- Por más ñoñis que esté, esta es mi esencia. Amo ser así, disfruto mi libertad y demuestro lo que soy, sin importarme el qué dirán. Odio a las mojigatas que me critican y al final te das cuenta que son las peores. Y lo de sexy llevo en la sangre (risas).
- ¿Con tus fotos animás a las chicas a mostrarse tal cual son?
- Totalmente, flacas o gordas todas tenemos un encanto especial. Si vamos al caso, creo que nadie quiere estar con sobrepeso, pero ya pasé por todas las etapas, y una se da cuenta que la vida pasa y mañana puede ser tarde para disfrutar. Si querés estar sexy, ponete sexy sin importar que encajes o no en los criterios de una sociedad maliciosa.

- ¿Cómo tomaste lo de tu enfermedad?
- En principio me costó muchísimo, me dijeron que nunca más iba a poder bailar y mucho menos entrenar, ahí el mundo se me vino abajo, muerta en vida quedé con ese diagnóstico. Hoy vivo del baile y tengo un gimnasio.
- ¿Cómo te sentís mentalmente hoy?
- Ahora, después de 4 años de tratamiento en el Brasil, estoy mejorando muchísimo e incluso me estoy desintoxicando de varios medicamentos y perdiendo peso de a poquito. Me siento viva de nuevo.

