La final de la Copa Paraguay ante Sol de América, mañana en el “Defensores”, y el cierre del Clausura ante Nacional, el domingo, suponen dos desafíos mayores para Julio César Cáceres, que tras la derrota ante Libertad, tiró: “Todo me preocupa, principalmente mi equipo, necesito que esté más afianzado y seguro”, tras haber afirmado que su equipo “pecó de inocente” en ese juego en el que cayó derrotado.
El plantel franjeado laburó ayer a la tardecita en la Villa Olimpia y así como pinta el panorama, Cáceres meterá algunos cambios para el duelo ante los danzarines.
Pese al momento difícil, de lograr salir con éxito en los dos próximos partidos, el equipo lograría un título (Copa Paraguay), con otro posible (Supercopa con el mejor campeón del año de la Copa de Primera) y una eventual clasificación a la fase previa de la Libertadores.

