Salieron de su localidad el miércoles, a las 4 de la tarde, y entre algunas paradas que se dieron para descansar llegaron hasta la Basílica el viernes, poco antes de culminar la misa.
Entre este grupo llegó Abel Aquino, de 38 años, quien tenía una promesa muy especial que cumplir, ya que asegura que la Virgencita le devolvió la vida luego de haber recibido un disparo de arma de fuego en un asalto 10 años atrás. “Recién ahora estoy completamente recuperado de aquel disparo el cual me mantuvo en terapia intensiva por más de un mes, cuando salí de terapia le hice la promesa a la Virgen de que llegaría junto ella en bicicleta cuando estuviera totalmente recuperado y por eso vengo a pagar mi promesa, 10 años después”, contó.
Los jóvenes ciclistas contaron que fue muy cansador el viaje, dijeron que acostumbran a visitar Caacupé en estas fechas ya que en el día de la Virgen debido a la cantidad de peregrinantes se hace más difícil el pedaleo.
