Dicen que los grandes no descienden, pero en el fútbol de hoy esta frase tiene muy poco de verdad, porque Luqueño, un gigante de nuestro fútbol, anoche perdió la categoría y el próximo año jugará en la División Intermedia.
El elenco auriazul y Ameliano igualaron 1-1 y en el global el conjunto de barrio Jara ganó por 4-3 y logró el ascenso a la máxima categoría de nuestro fútbol.
Jugar bajo presión fue el peor enemigo de Luqueño, tal es así que pese a ser superior en gran parte del primer tiempo no pudo marcar la diferencia, sus jugadores erraron frente al arco de Víctor López. Uno tras otro malograron las ocasiones de gol y en un juego tan determinante y decisivo eso se paga caro.
Y el equipo de Miguel Angel Zahzú lo pagó. Minuto 42, el portero López la sacó largo y en dos toques los dirigidos por el “Botellón” quedaron cara a cara con Gavilán y no perdonaron. Jorge Giménez marcó el 1-0 y con ese tanto Ameliano se fue al descanso con el marcador a su favor y dejando a Luqueño al borde del abismo.En el segundo tiempo el “Kure” se jugó el todo por el todo, pero ya no pudo cambiar la historia.

A los 32’ Rodrigo Castro marcó el 1-1 para el equipo de Zahzú, pero se quedó allí, no logró el segundo ansiado gol para por lo menos ir a los penales.
Ascendió y lloró de “tristeza”
Robert Aldama fue una de las figuras de Ameliano en la última linea, sacó todo y ayudó a que el elenco de la “V” azulada sea equipo de Primera.
Pero el zaguero no estaba del todo feliz; es más, habló tras final del juego y se lo notó cabizbajo, es que él es hincha de Luqueño y lo dijo. “Para mí es un sabor agridulce porque yo soy luqueño, jugué muchos años en ese club y siento mucho por su gente. Luqueño no merece todo esto que le pasa, es muy triste, la verdad es un sabor agridulce para mí”, afirmó.

