El finde último, en el chute contra el Wahana por la Liga 3 de ese país, el portero chocó con uno de sus compañeros y al instante nomás perdió el conocimiento. Tras el percance entraron los paramédicos, lo llevaron rápidamente a un centro asistencial donde se confirmó que sufrió una fractura de cráneo.
¡Hendypaite! Tras tres días de internación, el club informó su deceso y le rindió un sentido homenaje en las redes sociales.
“Quien desde pequeño amaba mucho este deporte. Su último momento cuando estaba resguardando su portería y haciendo esta profesión que tanto amaba. Ahora Taufik nos ha dejado a todos su pasión, mensaje y prueba por este deporte y profesión. Adiós Ramsyah”, decía el comunicado de la institución.
Sus compañeros y otros allegados del fútbol de Indonesia participaron del entierro, que fue en la ciudad natal de Ramsyah, Lubuk Jambi. Le dejaron recuerdos como camisetas y guantes en su panteón.

