"Perder a mi papá fue muy duro, tuve las ganas de suicidarme, estuve a punto de hacer una locura. Una persona que me sacó me salvó la vida. Estaba por irme a entrenar, después de que pasaran dos meses que no quería saber más nada. Fui solo a tomarme el tren, vi que venía y como que no tenía más ganas de nada, estuve a punto de tirarme" relató el defensor.
Mammana contó que la persona que le agarró del cuello le dio un jeja'o jefe por lo que iba a hacer. "Me agarraron del cuello de la remera y me tiraron contra la pared, no sé quién es pero se lo agradezco de corazón, hoy tengo una familia, tengo hijos, mi papá no hubiese querido ese final" cerró el futbolista.

