Estaba en tan buenas condiciones que su sangre aún se encontraba en estado líquido, lo que permitió poder extraerla, lo que permitiría una futura clonación.
Con suerte, el mundo pronto conocerá al clon del antiguo potro que vivió hace 42.000 años, El animal envejeció muy poco cuando murió, y su pelaje, crines, cola y pezuñas marrón oscuro están intactos, según publica la revista Ciencia y Más.

