
González Ferreira y su esposa disfrutan junto a sus peques y otros integrantes de su familia en Florianópolis. El futbolista demuestra a través de algunas fotos que vive feliz y que las consecuencias físicas que dejaron en él el grave accidente que sufrió en Italia no son impedimentos para que realice incluso algunas exigentes actividades de deportes acuáticos.


