
Los dueños de lo ajeno, habrían ingresado por una ventana y rajado por una puerta. "Estos ingresaron por una venta de balancín y salieron por una de las puertas de metal que estaba cerrada con candado, la cual fue forzada. El denunciante se dirigió hasta la pieza y la puerta del ropero estaba abierta. Se llevaron alrededor de 50 camisetas", continuó diciendo.

La casa lastimosamente no cuenta con cámaras de seguridad, aunque se menciona que serían drogadictos los que ingresaron a la casa "sin invitación". Además, los mismos habrían entrado con la firme intención de llevarse las camisetas, puesto que ni la hora ndaje le dieron a otros objetos de valor que había en el sitio.
Según su padre, Carlos Paul se encuentra de vacaciones por el extranjero y tuvo que recibir mante desde acá la mala noticia. Los malandros ya están siendo buscados por toda la zona.

