Ella utilizaba esa app para poder conseguir clientes, potenciales víctimas a quien asaltar y sacarle hasta lo último.

En octubre tuvo un encuentro con un abogado y empresario de 55 años, con quien salió a cenar. Pero el hombre ya no recuerda lo que pasó después, porque al parecer ella le puso una droga para dormirlo y poder robarle.
Los estudios demostraron que la asaltante le dio benzodiazepinas, un medicamento usado para las convulsiones, la ansiedad y el insomnio.
La División Delitos Informáticos Complejos de la Ciudad de Buenos Aires realizó pedidos a Badoo y WhatsApp, gracias a los cuales logró identificar a la mujer.
La poli salió a buscarla, se escondió en la casa de su hermana. Dicen que la mujer tiene tres hijos y anda sin trabajo.

