Sin embargo, cuando el conductor se percató de la presencia policial, a la onda de los Rápidos y Furiosos, se quiso dar a la fuga por lo que empezó una percusión mbareté. Tras unos minutos de corridas y vueltas, el conductor del vehículo perdió el control y se fue a parar contra la pared de un conocido local de la zona.

Con el fuerte choque, el rodado quedó prácticamente inservible por lo que el conductor ya no tuvo de otra que entregarse a las autoridades. El chofer del auto fue identificado como Elvis Alfredo Estepa de 22 años, quien estaba acompañado de otras dos personas, quienes serían sus amigos. Todos los ocupantes del vehículo quedaron con algunas lesiones tras el fuerte impacto. El conductor quedó en manos del Ministerio Público tras el hecho.

