Contó que justito le tocó a ella un vecino que le metió sonido full a su equipo dentro de su camarote. Además de eso, fumaba y le llegaba todo el olor, a través de su balcón.
Por otro lado, ayer se reencontró con su marido, el ucraniano Dimka. Ellos trabajan juntos en el mismo crucero, pero se tuvieron que aislar y estar separados por 10 días por cuarentena, por Covid.


