Y un akarasy de nunca acabar es el que mantiene con su pelotero francés, Ousmane Dembele. El morochongo franchute cumple su contrato a mitad de año pero más allá de eso, nunca cumplió con las expectativas del club, que lo trajo tras el shock que supuso la ida de Neymar al PSG en su momento.
El tipo vivió casi todos estos años a la sombra de las lesiones y además, nunca se mostró comprometido con el club. Aún así, el Barça le ofreció una renovación con un salario mucho más reducido que el actual, pero no aceptó. Tampoco dio el okey para rajar cedido a otro club en este mercado, por lo que el club se hartó de él.
De ahí que ahora la entidad culé maneja dos opciones: Darle su carta de libertad para que busque club o de lo contrario, rajarlo directamente. Lo primero conviene a los dos, porque el club se ahorraría una buena plata y el pelotero elegiría el equipo donde desee jugar, pero el pa'a está en que no quiere irse. Por eso, rajarlo sería la útlima opción.
Eso sí, con esta última opción, Barcelona está obligado a pagarle la totalidad de todo. Lo que está claro es que el club ya no quiere saber nada de él, por lo que verlo vestido de blaugrana en esta temporada ya será imposible.

