La vivienda ubicada en la zona de 25 de Julio es propiedad de un ex minero de 42 años que tiene ndaje fuertes creencias satánicas.
"Son 12 cabezas para cada mes del año. Están en la entrada de la casa y también en mi dormitorio" contó el dueño de la vivienda en una entrevista publicada por la revista La Razón de Bolivia.
Explicó que "el Tío" es una fuerte creencia religiosa entre los trabajadores mineros. "Le ruegan para poder encontrar metal precioso bajo tierra" dijo el hombre que hace 10 años dejó las minas para dedicarse a la carpintería, pero se mantiene firme en su creencia satánica.
"Me han dicho: ‘eso está mal, bájelo’, pero es mi cultura, no puedo. No puedo vivir sin pedir favores (al Tío) y ahora le pondré mi casa para que la gente que se identifique con él", explicó.
"Tengo imágenes en mi dormitorio para poder rogarle; lo hago todos los días. Es mi creencia. Algunos adoran otras imágenes y yo no tengo problemas con ello. A mí mal no me ha ido con mi creencia", añadió.
Según informó, la casa fue transformada a principios de enero. Y cada pieza colocada fue trabajada manualmente con base en piedra, cemento, madera y mucha paciencia.
Choque contó que todavía le faltan más cabezas que colocar. Y que además tanto la entrada como varios ambientes interiores tendrá pinturas alusivas con la imagen del "Tío".

