El hecho ocurrió en una comunidad indígena denominada “Yryku Poty” de Itakyry, en Alto Paraná, en el límite con el departamento de Caaguazú. El joven de 14 años que le dio el tova jepete a su primo de 13, ligó 10 puñaladas, por fortuna el herido fue auxiliado rápidamente hasta un centro asistencial y pudo salvar su vida.
Las heridas fueron en su mayoría superficiales, que le fueron repartidas por el el abdomen, el brazo, la mano y la espalda, informaron los intervinientes.

