Su historia de acumular conocimientos comenzó en el 2009, estudiaba para Técnico en la Escuela Superior de Educación Física, trabajaba de noche en una empresa de lácteos, en ese tiempo ya se dedicaba a enseñar a chicos en diferentes escuelas de clubes de Capiatá, San Lorenzo, Itauguá y Asunción.
En medio de su trabajo se metió como voluntario de la Cruz Roja donde también se capacitó, le tocó trabajar en una OGN, estudió para Técnico en Salud ocupacional y ahora está en el segundo semestre en Kinesiología y Fisioterapia.
Estudiar en nuestro país tiene su costo, sacrifico, pero también requiere una voluntad de hierro, al menos si sos un paraguayo honesto, de cuna humilde como el profe que sigue adelante con su deseo de superación, y cada mes vive con lo justo.
“Todo sacrificio de estudiar lo que nos gusta, no tiene precio en la vida y como se dice el saber no ocupa lugar. También soy bombero forestal, ese curso hice con los militares”, señaló.
El profe es padre de dos hijos que lo apoyan en su sueño de seguir estudiando, su meta es recibirse para ejercer y sanar las dolencias de la gente ya con sus nuevos conocimientos. “Actualmente tengo 3 títulos, éste sería el 4, quiero ganarme la vida ayudando a la rehabilitación de la persona, a llevar una vida más sana”, argumentó.

