Estados Unidos y sus aliados metieron una presión de la gran siete a la ONU contra Rusia por este ataque que, según afirman en Moscú, es solo parte de una campaña de propaganda en contra de Putin, quien de hecho responsabilizó a saboteadores ucranianos, más allá que por otro lado aseguraron que tomaron el control de esa base energética. “Oye Lucas…”.
“Por la gracia de Dios, anoche el mundo evitó por poco una catástrofe nuclear”, declaró la embajadora estadounidense ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para discutir el incidente en la planta de Zaporiyia.
Según la agencia nuclear de la ONU, el ataque contra la instalación no provocó escapes radiactivos a pesar de que un edificio de la instalación llegó a incendiarse como consecuencia de los ataques.

