En aquella ocasión la Fiscalía actúo de oficio porque los familiares no presentaron denuncia y el 30 de diciembre se procedió al allanamiento del sanatorio donde la profe entró caminando por un quiste ovárico y le sacaron a las apuradas hasta el Hospital de Calle'i de San Lorenzo, donde finalmente falleció.
Ahora, el Ministerio Público imputó a una parte del plantel médico del sanatorio privé Santa Ana de la ciudad de Guarambaré, donde se realizó una cirugía, sin contar con los equipos básicos para el efecto.

El fiscal Eduardo Román imputó por Homicidio Culposo a María Gilda Villalba Vda. de Espínola, Lic. en Enfermería y propietaria del citado sanatorio.
Además a los profesionales: Arnaldo Montiel Roa (médico cirujano) y Rafael Báez Ortigoza, quien se desempeña como Lic. en Anestesiología.
La hipótesis principal sería que el referido personal médico llevó adelante la intervención quirúrgica sin el carro de paro completo.
Este equipo es obligatorio para estos procedimientos y al necesitar, tuvieron que salir a prestar un desfibrilador del centro médico local para reanimar a la mujer, quien habría entrado en un paro cardiorrespiratorio.
Para más yapa, la Fiscalía constató que el sanatorio, presumiblemente, actuaba sin tener la habilitación correspondiente del Ministerio de Salud.

