Señaló que normalmente acompañan a los estudiantes que salen de las instituciones educativas a las 18:00 hasta la parada de los buses, ya que ellos son las principales víctimas. Si bien están armadas con palos, nunca tuvieron un enfrentamiento como tal con los delincuentes.
Una de las cosas que más lamentó la señora Vivian es que los bandidos piden servicios de plataformas o comidas por delivery para después asaltar a los trabajadores, razón por la cuál estas personas ya no quieren prestar servicios en la zona.
“Nos pusimos las pilas y hemos contribuido para que eso mejore un poco porque nosotros somos los afectados y no podemos contar más con esos servicios que son muy necesarios últimamente”, refirió la vicepresidenta de la comisión.
Al ser consultada acerca de si reciben amenazas, dijo que sí y que la gente cuando está drogada no le conoce ni a sus padres. “Tuvimos que tomar medidas porque si nos sometemos al miedo nunca vamos a salir de nuestras casas y la comunidad es nuestra, queremos volver a conquistar nuestro territorio”, aseguró.

