De acuerdo a lo que denunció el padre Porfirio Duré, el mismo fue hasta la colonia San Isidro a dar una misa cuando pasó lo que pasó, por lo que se sabe que el robo se produjo entre las 8:20 y las 10:20 de este domingo, momento en el que el sacerdote regresó a su casa.
Al llegar a su residencia, que se encuentra detrás de la parroquia Virgen Aparecida, se dio cuenta que desaparecieron cosas en medio del feroz desorden que dejaron los malevos. Entre otras cosas se llevaron casi 6 millones de guaraníes en efectivo y diversos aparatos electrónicos, como celulares, una notebook y una tablet.
Para ingresar a la casa parroquial, forzaron una de las puertas rompiendo su cerradura.

