Tiempo después, su dueño se da cuenta de que ya tenía signos de envenenamiento, pues le salía espuma por la boca. Apúrope llamó a un veterinario, quien lo socorrió y le recetó a don Julio unos medicamentos. Gracias a la rápida intervención, el perrito sigue aún con vida después de tan reprochable acto.
Una vez que el animal empezó a mejorar, el hombre fue a realizar la denuncia en la comisaría N°. 18 de Santa Rita, en el departamento de Alto Paraná. El hecho además fue comunicado al Agente Fiscal de turno Abog. José Silguero, para que se pueda llegar al responsable de esta crueldad.

