El grito unánime de los manifestantes es que las tres mujeres acusadas de tapar el hecho y además obstruir la investigación, vayan a la cárcel.
La encargada de dictar las medidas es la jueza de primera instancia de Lambaré Gladys Fariña, desde afuera los padres, se encuentran cubriendo ambas entradas de la sede judicial con batucadas y cánticos de pedido de justicia. Exigen a la magistrada que sea implacable a la hora de determinar el castigo para las procesadas.

