
Dijo a Crónica que desde entonces se siente increíblemente bien tanto espiritual como físicamente. “Siempre amé y respeté a los animales, pero no me daba cuenta de que no tenía coherencia en lo que decía y cómo estaba actuando, consumiendo carne”, explicó.
Por ahora, su alimentación se basa en muchas verduras, hortalizas, legumbres, pescado, licuados de proteína y carne de soja.
”El tipo de alimentación y te llegó ahora ayuda a evitar la diabetes, cualquier tipo de cáncer”, comentó. “Consumir carne disminuye la producción de colágeno y elastina, incluso puede quitarte años de vida”, agregó.
Jennifer asegura que no necesitamos comer carne de animales para vivir. “Ya llevo 2 años y no hay vuelta atrás, esto es lo que mi cuerpo, mente y espíritu necesitaban”, asegura.
Jennifer es animalera. Adoptó ya varios perros, incluso con enfermedad (leishmaniasis) a los que trató y los tiene como mascotas.

“Estoy ayudando constantemente a algunas personas y fundaciones dentro de mis posibilidades por ahora, ya que uno de mis sueños a futuro es poder tener mi propia fundación para animales en situación de calle”, nos comentó.

