El mismo había salido de la Municipalidad, luego de una reunión con integrantes de la Junta Municipal, y al recorrer unos metros como para subirse a su vehículo, apareció un auto del que bajaron tres sujetos encapuchados y con armas de fuego. Al ver la situación, Acevedo corrió hacia el patio del Palacio de Justicia, ya que se encontraba solo.
Los asesinos lo siguieron y ahí nomás empezaron a disparar a quemarropa. Testigos aseguran que al menos fueron 10 a 12 los disparos que los sicarios emitieron. Muchos de ellos impactaron por el cuerpo de Acevedo.
Consumado el hecho, los desgraciados huyeron del lugar y dejaron muy mal herido al intendente, quien habría recibido balazos en la boca y el cuello, según afirmaron voluntarios que fueron en su auxilio.
Los bomberos, que escucharon los disparos, rápidamente salieron a ver qué pasaba y de inmediato lo llevaron, aún con vida, hasta un nosocomio donde se encuentra en muy grave estado.

