Los vecinos cansados, durante cuatro días montaron guardia para atraparlo. El péndex robó una silla de la casa de su tío y al fin cayó en las garras de los vecinos, quienes lo entregaron a los uniformados de la Comisaría 3° de Luque. Pero por "ley" estuvo detenido solo seis horitas, que le sirvieron solo para descansar el esqueleto en el calabozo.
Según explicó el comisario Marcelino Brítez, a un medio de dicha ciudad, "un sospechoso por hurto bagatelario no puede permanecer más de seis horas privado de libertad" ndaje.
“La silla fue recuperada por la comisión y devuelta a su dueño, quien no hizo la denuncia. Entiendo que la comisión vecinal promovió la denuncia contra el sospechoso, pero no tenemos evidencias para remitirlo a cargo de la Fiscalía”, explicó el comisario.

