Los accidentes están a la orden del día, algunos son fatales y otros están revestidos de milagros, se podría decir que algo de milagro hubo en el percance que tuvo Mick Schumacher de 23 años (hijo del siete veces campeón de la F1 Michael Schumacher) en el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1 esta mañana, chocó y su auto se partió en dos... pero él salió ileso.

El hijo del Kaiser venía con buen ritmo, ya que fue uno de los primeros que le pusieron gomas intermedias para piso mojado. Esto le permitió tener una mejor adherencia en la pista, que se fue secando. Por eso luego el germano apostó por los neumáticos para piso seco (compuesto duro) y también tuvo un buen paso.
Pero en la mencionada ronda, el alemán perdió el control de su coche, se despistó y chocó contra el guardarraíl, rebotó para la pista, hizo dos trompos y terminó impactando contra las defensas Tecpro y ahí su coche se partió. Las imágenes paralizaron los corazones y más cuando la trasmisión por unos segundos no mostró lo que estaba pasando.
Pero cuando se lo vio a Mick bajarse del coche, la tranquilidad llegó para todos. El eje trasero se desprendió del resto del coche e hizo recordar al terrible choque de Romain Grosjean en Bahréin 2020, cuando también se le partió su Haas, pero con la consecuencia de escapar de las llamas y más allá de quemaduras en sus manos puede contarla.
El GP de Mónaco de F1 fue ganado por el mexicano Checo Pérez en un hecho histórico para su país y Latinoamérica.


