Esto fue lo que denunció la señora Flores, quien afirmó que esperó sentada frente a una de las farmacias internas, horas y horas voí, para retirar los remedios de su hija, quien por problemas de salud, no pudo ir hasta el nosocomio para el efecto.
Dijo que, anteriormente, con solo presentar la cédula de la asegurada o asegurado y la de quien retiraría los remedios, bastaba para acceder al servicio. Sin embargo, hoy día ndaje la persona que va a retirar los medicamentos debe tener una autorización de la persona asegurada, autenticada por escribanía voí, para que se le pueda facilitar lo que en las recetas están prescriptas. O sea, más gastos para el asegurado, atendiendo a que la autenticación no es gratis hína.
“Lo peor del caso es que no avisan nada de nada; yo estuve sentada horas y horas esperando ser atendida y cuando me toca el turno, resultase que no puedo llevar los remedios a mi hija. Por lo menos hubiesen avisado a través de un comunicado o algo así y no estar jugando con el tiempo ni la salud de la gente”, dijo doña Flores.
Le dijeron ndaje que si no consiguen una escribana para autenticar la autorización, la persona enferma debe presentarse con su cédula y receta para retirar los medicamentos, sin importar siquiera “que tenga cáncer” aveí.
A más de doña Flores, muchas personas se manifestaron en contra de la “nueva disposición” del IPS y sugieren que se vuelva al sistema antiguo, de modo a contar con los medicamentos; de paso, evitar toda la inmensa aglomeración que implica estar a la espera de un turno, en la sala y entre muchos.

