Con 7-6 (10/8) en el primer set para Nadal y pelota para el español para forzar el 'tie break' en el segundo, Zverev corrió por una pelota y al deslizarse sobre la arcilla se torció el tobillo derecho, y con evidentes gestos de dolor abandonó la pista en silla de ruedas, antes de regresar minutos después con muletas para decirle al juez de silla que no podía continuar.
"Espero que sea solo una torcedura y no haya fractura. Somos compañeros, hemos entrenado juntos varias veces y sé lo que está luchando por ganar su primer Grand Slam", dijo Nadal en conferencia de prensa.
Fue el triste epílogo a un partido durísimo, se habían jugado tres horas y no había acabado el segundo set, pero a la vez muy extraño, sobre todo en el segundo set, cuando ambos jugadores cometieron numerosos errores, impropios de una semifinal de Grand Slam.
Será la 14ª final para Nadal, que este viernes cumple 36 años y que suma 13 títulos en Roland Garros, por lo que podría ganar su 14º el domingo y elevar su récord de victorias en Grand Slam a 22.
Preguntado si cambiaría el título por un nuevo pie izquierdo que no le haga sufrir, Nadal lo tuvo claro: "Un pie nuevo me permitiría ser más feliz en mi vida diaria (...) Tengo una vida por delante y en el futuro me encantaría ir a hacer deporte amateur con mis amigos".
Nadal, que este viernes cumple 36 años, sufre desde los 18 el síndrome de Müller-Weiss, una enfermedad "crónica e incurable" de uno de los huesos del pie que le provoca episodios de mucho dolor. "Mi felicidad va por delante de cualquier título", agregó sin vacilar.
"Estar en la final de nuevo es un sueño para mí, pero al mismo tiempo acabar el partido así es muy triste. Le deseo lo mejor", acabó el español.
FINAL ANTE RUUD
El noruego Casper Ruud (Número 8), que derrotó al croata Marin Cilic en cuatro sets, por 3-6, 6-4, 6-2 y 6-2 será el rival de Nadal en la final. El tenista de 23 años es un gran admirador de Nadal, al que tiene como ídolo voi.

