Mediante una computadora sustraída a la empresa Biggie, un exempleado realizo un montón de transferencias hasta completar más de 1.000 millones de guaraníes, en perjuicio de la mencionada firma.
En el allanamiento realizado en el asentamiento Guillermo Duré de Luque, detuvieron a José V., 20 años y a Araceli L., de 19 años. En el lugar se incautaron dos aparatos celulares, una CPU, boletas de giros, envíos y recibos, boletas de recarga de billetera de distintas compañías telefónicas, tres routers, un dispositivo de almacenamiento y documentos varios.
Otros procedimientos se llevan a cabo en el asentamiento Santa Catalina de Limpio y en Mariano Roque Alonso, donde hay otros dos detenidos, supuestamente receptores de los montos.

La fiscal Silvana Otazú explicó a Gen, que José V., fue empleado de Biggie y que, como tal, tenía asignado un usuario para hacer giros desde distintas billeteras electrónicas, entre ellas, Wally, desde la cual se enviaron giros a partir de 3 millones de guaraníes en adelante a parientes y conocidos. También se utilizaron usuarios de antiguos empleados.
Las transacciones se hicieron mediante la computadora robada a la empresa y las sumas eran giradas a distintos números de teléfonos.
El local allanado en Luque fue alquilado en marzo, posterior al robo de la CPU, a partir de lo cual se instaló una bodega.
El Crio. Monges, de Delitos Informáticos, informó que hallaron evidencias sobre el uso que se le dio a los recursos de la empresa a través de las 800 transacciones realizadas por los implicados.
El dinero fue utilizado en el alquiler de la bodega, como para el suministro de bebidas y productos, como así también para la compra de motocicletas.

