Tal y como recoge el diario “The Mirror”, lo primero que hizo fue deshacerse de sus diez tazas diarias de té azucarado y decir adiós al alcohol, los cigarrillos, la cafeína y todos los alimentos "picantes y cítricos".
En 2016, perdió aún más peso antes de su gira en un intento por "obtener algo de resistencia". Y en 2017 perdió más de 12 kilos debido a la implementación de un segundo cambio: la dieta Sirtfood.
Esta dieta consiste en el consumo de alimentos de origen vegetal como la col rizada, el trigo sarraceno, el té verde y la cúrcuma. Estos alimentos se conocen como activadores de sirtuinas y se dice que controlan la forma en que el cuerpo procesa la grasa y el azúcar y regulan el apetito en el proceso.
El tercer paso en su transformación fue contratar a la famosa instructora de pilates de Los Ángeles Camila Goodis, que conoció a Adele a través de la esposa de Robbie Williams.
SUFRIÓ MUCHO
En entrevista para el programa de la BBC Radio, Desert Island Discs, el pasado sábado, la intérprete de “Hello” contó cómo sufrió antes de tomar la decisión de hacer dicho cambio y luego lo mal que se sintió por aquellos que le comentaban que se sentían “traicionados” por ella.
“Me sentí terrible por algunas personas que sentían que los comentarios de otras personas significaban que no se veían bien o que no eran hermosas. Algunos de los que vi eran jóvenes, tenían como 15 años y hubo otras personas que se sintieron muy traicionadas por mí, diciendo: ‘Oh, ella se dejó llevar por la presión’”, explicó la cantante de “Easy On Me”.
Luego, Adele reveló que sufría de una ansiedad que no le permitía descansar, por lo que encontró en el ejercicio un medio de desahogo.
“Lo que realmente no me molestó porque no estaban sosteniendo mi mano a las 4:00 a.m. cuando estaba llorando por ansiedad y necesitando una distracción”, agregó la cantante.

