“No se trata solo de Donetsk y Lugansk (ambas al Este de Ucrania), sino también de la región de Kherson, la región de Zaporiyia y otros territorios”, he’i el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, quien dijo que hoy en día hay una “geografía diferente” y por eso apuntan a más mientras feroces combates continúan desarrollándose en esta parte de Ucrania, que cuenta con recientes entregas de mejores piezas de artillería occidentales.
Además, Lavrov amenazó a Occidente que si le siguen dando “ayuditas” a los ucranianos, sobre todo armas capaces de golpear a larga distancia, como los lanzacohetes múltiples estadounidenses Himars, los objetivos geográficos de Rusia cambiarían aún más.
“No podemos permitir que, en la parte de Ucrania controlada por el presidente Volodimir Zelensky o su sucesor, se encuentren armas que pueden amenazar directamente nuestro territorio o el de las repúblicas separatistas que declararon su independencia o quieren elegir su futuro solas”, declaró.

