
"Sí, estuve compartiendo con toda la gente de Atyra. Soy devoto del Divino Niño, por sobre todo de Dios", comentó a Crónica. Confirmó que retrasó su viaje para poder asistir a esta fiesta religiosa. Aclaró que no fue a cumplir una promesa, sino que simplemente fue un gesto de agradecimiento a Dios que lo viene realizando cada vez que tiene la oportunidad de hacerlo. "Es un sentimiento muy bonito que sale del corazón", explicó.

"Llevo 8 días en Paraguay, cumpliendo los compromisos en diferentes ciudades del país. Mañana viajamos a Bolivia, luego volvemos para seguir con la gira, antes de regresar a Colombia", comentó. "Este es un país hermano, el primero que me ha acogido fuera del mío", comentó. "La verdad me encanta Paraguay y su gente", agregó.
Volviendo a lo que vivió en Atyra, dijo que probó el caldo ava y que le gustó mucho. Dijo que, de alguna manera, le hizo recordar lo que desde niño venía viviendo con su familia en Colombia. "Esta experiencia fue muy importante. Me gusta servir, fue muy satisfactorio", dijo.

