El vehículo siniestrado, de la marca Toyota, modelo Vitz, estaba al mando de Julio César, quien resultó ileso. El mismo dijo que aparentemente todo empezó como consecuencia de un cortocircuito que se escuchó provenir desde debajo del tablero.
El fuego se desplazó tan rápido que no dio tiempo a reaccionar para poder combatir las llamas.
En cuestión de minutos, el vehículo era una verdadera bola de fuego a un costado del camino. Más allá de los daños materiales, lo bueno es que no se registraron personas heridas en este percance.

