
Años de abuso de sustancias, principalmente cocaína, causaron estragos en su cuerpo y, por sobre todo, en su rostro. Estaba llena de cicatrices, su nariz estaba incompleta porque se pudrió, tenía agujeros; le faltaban dientes, una de sus arterias se había bloqueado en un 60 por ciento.
Cuando la encontraron sin vida en la bañera del Hotel Beverly Hilton, se descubrió un cóctel de 9 drogas en su cuerpo. Había llegado a la ciudad a principios de esa semana antes de los Grammy y la noche anterior se la vio comportándose de manera errática y luciendo desaliñada con ropa que no combinaba, según Daily Star.

