El presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo turco Tayyip Erdogan se reunieron a principios de agosto y acordaron impulsar la cooperación empresarial.
Turquía no sancionó a Rusia por sus acciones en Ucrania, diciendo que sigue dependiendo del suministro energético ruso.
Y ahora, como para “darle una mano”, los turcos están importando el doble de la cantidad normal que solían comprar de gas y petroleo, de manera a que ese “vacío” que le hicieron los de la Unión Europea no se sienta en el bolsillo.

