La casa tiene un patio central y cuenta con cuatro alas con varias habitaciones para sus residentes. El mármol se hace presente en varias partes, sobre todo en los pasillos, y los pisos son de piedra, a diferencia de lo que pasaba con las casas más humildes en las que solo había tierra.
Además, las paredes tienen elaboradas decoraciones. Los arqueólogos también encontraron fragmentos de platos de vidrio decorados.
Una abertura desde las habitaciones abovedadas también conduce a una cisterna donde los residentes pueden acceder a agua potable fresca.
Las bóvedas “subterráneas, únicas e impresionantes, que prueban los medios (económicos) que tenían los propietarios”, añadió.

