Según informó el periódico El Deber, alrededor de las 20:30 reportó el robo del equipo, en medio de un acto político, por lo que se ordenó, mediante el comandante nacional de la Policía, Orlando Ponce, la movilización de agentes de inteligencia, del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) y todas las unidades para que realicen “un rastrillaje desesperado”.
Fuentes policiales indicaron que existe temor por el acceso que los que sustrajeron el celular podrían tener a la información y los contactos que mantiene el Morales, y no confirmaron si es que el equipo estaba protegido con clave. Así, en el oficialismo crece la inquietud por posibles filtraciones de mensajes o imágenes del ex presidente, tanto de índole privada como gubernamental.

