Pasará el resto de sus días tras los barrotes por reaccionar de manera salvaje a un simple pedido

Tendrá tiempo de arrepentirse. De hecho, tendrá todo lo que le resta de vida. Una reacción tan bestial como absurda lo condenaron a pasar el tiempo que le queda por respirar tras los barrotes de una cárcel. Es que “el asesino de la gasolinera”, como se lo conocer en Alemania, recibió sentencia luego de disparar contra un joven de 20 años quien le había pedido que se ponga el tapabocas.

| Por Diego Corvalán
Por más que reconoció lo que hizo y que pidió pedón, la Justicia no le dio oportunidad. (Foto: Afp)

Todo pasó hace un año atrás. El hoy sentenciado a cadena perpetua, estaba tomando a dos gargantas cuando de golpe se quedó si cerveza. Fue hasta una estación de servicio para comprar más, pero al entrar, el joven estudiante que en ese momento estaba atendiendo, le pidió que se ponga el tapabocas, atendiendo a que se estaba en plena oleada del Covid-19.

Tal vez por el alcohol que tenía encima, o tal vez por ser así, el fulano entró en corto y desafió al joven. Luego de una discusión, se mandó a mudar. Pero no todo acaba ahí: un rato después volvió con un arma de fuego y disparó hasta matar al chico.

A pesar de reconocer que fue el asesino y que estaba arrepentido, la Justicia le cayó con todo y no tuvo piedad, así como él con el joven, y lo condenó a pudrirse en la cárcel.

TE PUEDE INTERESAR:

https://www.cronica.com.py/2022/09/13/de-pelicula-dos-muertes-de-lo-mas-misteriosas-uno-a-tres-cuadras-del-otro-sacuden-la-cabeza-a-polis-charruas/

Últimas noticias