De repente el juez hace la famosa pregunta "¿acepta usted.. para amarla y respetarla...?" y el novio serio, mira a la novia y no dice ni una sola palabra. El juez vuelve a repetir la pregunta, mientras que la novia sonrie nerviosamente y mira a su amado, esperando que diga "síiiii".
Pero eso no sucedió porque el novio volvió a mirar a la novia y se alejó mientras repetía "no puedo". Eso puso seria a la novia, quien dio vuelta y preguntó "¿esto es cierto?".
Pero al toque volvió el novio y dijo que todo era una broma, abrazó y besó a su amada para luego dar el "sí quiero".

