Imágenes de circuito cerrado muestran cuando un trabajador de delivery llega a una casa en su moto, como para entregar el “pedido” que se le hizo; pero mientras se acomodaba su casco, abrió su mochila térmica y lo puso de costado, con tanta mala suerte que, al ir a golpear la puerta de la casa donde debía hacer la entrega, uno de los paquetes, evidentemente que era comida, se le cayó al suelo sin que se diera cuenta.

En cambio, el pequeño firulais sí pilló la onda y ole para el jagua’i que ni tonto, ni perezoso, alzó el alimento y se lo llevó para disfrutarlo. En eso nomás, el joven del delivery se da cuenta que le faltaba parte de su encomienda, pero si bien se fijó hacia donde iba el peludito, no se dio cuenta de lo que llebava, por lo que seguro quedó preguntándose si le entregaron toda la cuestión en su lugar de trabajo o faltó algo.
En definitiva y luego de haber visto el vídeo, con seguridad que el trabajador tuvo que haber pagado el almuerzo del firulais que saboreó un sabroso manjar.
Ver esta publicación en Instagram

