A 4 años del quíntuple homicidio en la casa del horror: "Pararse frente a la vivienda cuesta mucho"

Era un lunes por la tarde. El reloj marcaba las 16:30 horas y en las calles Oliva y Montevideo, de Asunción, el movimiento era constante. Era una jornada más, hasta que una simple pregunta comenzó a multiplicarse en las bocas de las personas: “¿Qué será ese olor tan fuerte?”. Uno de los vecinos no aguantó las ganas y alertó a las autoridades sobre el tufo procedente de una vivienda ubicada en esa dirección del microcentro de la capital. Ese día, 8 de octubre, del año 2018, se comenzaba a escribir una historia de terror, pero real.

| Por Rodrigo Valdez Morel
La denominada "Casa del horror", donde ocurrió este macabro suceso.

Hasta allí llegaron agentes de la Policía e ingresaron al lugar y encontraron detrás de una puerta, entre escombros y ropas, el cuerpo en estado de putrefacción de un hombre, quien fue identificado como Julio Rojas del Valle. Pero los investigadores presumían que había más cuerpos enterrados en la vivienda, debido a que en el fondo de la casa había escombros, una lecherada y muchas moscas, por lo que empezaron a excavar.

El resultado de la búsqueda fue terrorífico. Se produjo el macabro hallazgo que conmocionó a toda la ciudadanía: eran los cadáveres en avanzado estado de descomposición de la joven Dalma María Rojas, su madre Elba Rodas y sus hijos Saulo Pio Nahir Rojas, de 4 años y Cristian Santino Barrios Rojas, de 6 años, quienes estaban enterrados en dos fosas. El asesino arrojó cal sobre los cuerpos que aceleró la descomposición de los restos.

Mañana se cumplen 4 años del hallazgo del quíntuple homicidio registrado en esa vivienda de Asunción, hoy conocida como la "casa del horror". Por este hecho hay un solo condenado. Se trata de Bruno Marabel, a quien el Tribunal de Sentencia halló culpable a por el homicidio doloso contra estas cinco personas, y lo condenó a 30 años de cárcel más 10 años como medidas de seguridad. Los jueces lo sindicaron como el único responsable y autor del quíntuple crimen.

“Es como si hubiese ocurrido ayer. Es algo difícil de olvidar. Pararme en frente de la casa me cuesta mucho hasta hoy en día”, había contado a Crónica en su momento, Gabriela C., quien vive al lado de la denominada “casa del horror”. “Imagínate, el baño de mi casa está pegado a la casa (del horror) y los primeros meses -luego de lo ocurrido- no quería ir sola al sanitario. Tenía miedo. Con eso te quiero decir que nos costó procesar lo que pasó. Nos conmocionó”, añadió.

Los declaraciones de Gabriela coinciden con varios testimonios de personas que viven por la zona o que rondan día a día en las adyacencias de la “casa del horror” que, hasta la fecha, sigue causando impactos.

El condenado

Bruno Marabel había señalado en su momento que él no no mató a los niños ni a su señora, ni a mi suegra. “A la única persona que yo maté fue al señor Julio Rojas por el simple hecho que me sacó a mi familia, por la droga de mierda que él consumía, por su vicio a los juegos de azar, por querer vender esa casa”, declaró Marabel.

“Era él o yo”, afirmó el acusado al tribunal y añadió que prefirió tomar justicia por manos propias porque si denunciaba lo ocurrido, Julio Rojas iba a estar en prisión solo unos días, porque tiene “muchos contactos”.

Pero el Tribunal de sentencia lo creyó culpable. La presidenta del Tribunal de Sentencia, Gloria Garay, se encargó de leer el argumento. La conclusión probatoria se dio durante el juicio oral y público por el múltiple crimen.

“Este tribunal sentenciador reafirma diciendo que Bruno Marabel fue el único autor de los crímenes referidos en este juicio. No es una sentencia de sospechas, sino de convicciones, que el delito lo cometió sin la ayuda de ninguna otra persona”, señaló la presidenta del Tribunal de Sentencia.

Terrorífico

Entre varias acusaciones, lo sindicaron de cometer graves e innecesarios ataques con arma blanca contra los niños de 4 y 6 años, que agonizaron antes de perder la vida, según el médico forense del Ministerio Público, Pablo Lemir. Además, indicaron que mató a la joven Dalma Rojas, con quien estaba casado, mientras estaba durmiendo, por lo que no le dio oportunidad de defenderse.

En la descripción de los hechos que dijeron cometió Marabel, señalaron que el arma blanca quedó en el cuerpo de la víctima al quedar pedazos de metal en el cuerpo del niño que sufrió seis heridas punzocortantes por parte del ahora condenado. Incluso existe una grabación del niño que realizó Marabel y sin querer envió a través de WhatsApp.

“El más chiquito de los niños recibió varias heridas de arma blanca en la cabeza, en el cuello, pero la causa de la muerte no fue por las heridas, sino por asfixia por estrangulación. Con esta acción aumentó el sufrimiento de su víctima, y se evidenció el ensañamiento en la grabación remitida por envío involuntario a la empresa donde prestaba servicios, en la cual se escuchaba a un niño agonizando decir ‘¿qué hiciste?’”, manifestó la jueza Garay.

El Tribunal de Sentencia señaló que Elva Rodas, suegra de Marabel, fue asesinada a golpes de martillo tipo carpintero, y que su suegro, Julio Rojas, fue atacado con un cuchillo con el que lo mató. Al hombre lo sepultó en la entrada de la casa. El quíntuple homicidio ocurrió entre el 29 de septiembre, de acuerdo al relato de los jueces.

El Tribunal de Sentencia consideró que no se demostró el feminicidio contra Dalma Rojas, por lo que la condena es por homicidio doloso. Los crímenes fueron motivados por la intención de quedarse con los bienes y los objetos de valor de la familia. De esta manera, Bruno Marabel podrá salir de prisión en el 2058 y tendrá casi 60 años al cumplir la condena, ya que se cumple la pena desde el 2018.

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