Así de onda, como un cliente más, se fue entrando y preguntó por guitarras. Los vendedores no podían creer que él esté allí, se sacaron fotos con él. El cantante se mostró con buen humor, hasta les pidió que toquen algunos temas. Después se sentó en un teclado y se puso a tocar con ellos.
En exclusiva y en privado, los vendedores y los ocasionales clientes disfrutaron de un show privado del artista que tiene una fama y un éxito que es una monstruosidad. Antes de salir, compró una guitarra. Ahora, Chris Martin está en Buenos Aires cumpliendo con nada menos que 10 shows en el estadio de River Plate. ¡Una locura!
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