Normalmente, la primera etapa de un cohete y sus impulsores auxiliares no están diseñados para alcanzar la órbita. Sus trayectorias están planificadas de modo que caigan en un área segura, generalmente en el océano.
Pero el cohete Gran Marcha 5B es diferente porque alcanzó la órbita en el despegue, en vez de caer antes como generalmente ocurre. Esto significa que ya no se puede controlar por donde volverá a entrar, ahora está en una órbita casi circular alrededor de la Tierra, donde está siendo arrastrado hacia un reingreso incontrolado.
Según científicos lo que caerá es como un edificio de 10 pìsos y ndaje más del 88% de la población mundial vive bajo la huella potencial del sitio donde aterricen.

