El tema es que para la realización del bendito censo se pidieron 249 computadoras purete para el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). En el mercado se pueden conseguir las máquinas a partir de 4 millones y no más de 5, por lo general. Pero cuando es para licitaciones en las que el Estado va a poner la platita, los precios se hinchan como esos kururu guasu frente a un firulais cargoso.
La oferta más baja era de poco más de 8 millones 800 mil. Le seguía otra de 10 millones 97 mil y una más de 10 millones 373 mil. Pero, la ganadora, finalmente fue una firma que está luego en el ojo de la tormenta porque se encuentra ndajeko suspendida para competir en licitaciones. Sin embargo, entró ¡y ganó con el precio más alto!
Por cada máquina, hicieron una oferta de 11 millones 670 mil, es decir, casi un millón y medio más que la que le seguía entre las más caras. Y si se tiene en cuenta el precio para Juan Pueblo, se podría decir que el costo prácticamente se triplicó.
En total, por todas esas computadoras, se pagaron algo así como 2.906 millones de guaraníes, más de 700 millones de guaraníes por arriba de la mejor oferta y prácticamente 1.500 millones más de lo que hubiera costado si se compraba como una empresa privada.

