Todo esto ocuría en el 2014 y la monjita ganó el concurso. Hoy, 12 años después, Cristina Scuccia es una mujer completamente diferente. Colgó los hábitos y el domingo pasado apareció en el programa italiano “Verissimo”, con un traje rojo, el cabello suelto, maquillada y con un piercing en la nariz.
La joven de 34 años contó que sigue creyendo en Dios, pero que su repercusión mediática “fue el motor de muchas interrogantes”, y durante la pandemia se produjo el cambio definitivo: “No me encontraba dentro de mi hábito”, confesó.
Sin embargo, esta decisión no fue fácil y buscó ayuda psicológica para poder “salir de la oscuridad”. Contó que ahora está feliz con este “maravilloso camino”. ”Sor Cristina está dentro de mí. Soy la que soy ahora gracias a Sor Cristina”, reveló.
La cantante ahora vive en España, donde trabaja como camarera mientras busca un lugar en el espectáculo, uno que de seguro volverá más temprano que tarde.



