Lo que arrancó como un juego en diciembre del 2020, se convirtió en una tradición. Alberto “Pupy” Benítez, un chofer de Uber, que cada diciembre sale al ruedo a alegrar los corazones de grandes y chicos que crucen su camino. Hace su recorrido disfrazado de Papá Noel y a la par entrega alegría a todos.
"Mis pasajeros se sorprenden y hasta me piden fotos. Me preguntan cómo aguanto el calor y yo les digo que ‘la sonrisa de un niño’ puede más que eso", contó a Crónica el Papá Noel Uber.
Asunción y Gran Asunción forman parte de su recorrido y muchos chicos de estas zonas recibirán una sorpresa por parte del chofer de Uber. No será un conductor cualquiera, será ni más ni menos que Papá Noel y dejará una huella en los que se crucen con su móvil, al que el chofer también acondiciona especialmente para la ocasión, con ayuda de su familia: "Es mi trineo Uber", se ríe.

"Yo trabajé mucho tiempo como Santa Claus y de otros personajes en varios centros comerciales. Pero luego llegó la pandemia y ahí tuve que ver qué hacer. Y en diciembre de ese año arrancamos. Pedí permiso a los de plataforma, me dieron y me pidieron siempre que me identifique. Y este es el tercer año que estoy con esta actividad. La idea es quitar una sonrisa a los más pequeños", recalcó.
"Los padres me piden que vaya como Uber para entregar los regalos a los chicos, sinceramente eso conmueve mucho”, añadió.
“Como se dice tengo la agenda llena en estos días, pero estoy muy feliz, ¡jo jo jo!", soltó.
La idea nació en diciembre del 2020. Era más modesta: ponerse un gorro navideño. "Me gustó tanto la reacción de la gente al subir que año tras año fui agregando cosas; la barba, la peluca y hasta música de la ocasión", recuerda Alberto sobre los primeros pasos de su Papá Noel.
La emoción no sabe de edades y ver a Papá Noel regalando sonrisas por doquier eriza la piel de chicos y grandes. "Lo que genera es algo mágico, te piden fotos, saludos, algunos te dicen que no creen en esto, pero después te piden una selfie. A veces se entusiasman más los adultos que los niños", señaló.
Su familia, sus vecinos y los mismos pasajeros habitué ayudan a juntar las golosinas para que luego Alberto, con su familia y la ayuda de algunos vecinos, puedan armar las bolsitas y repartirlas.
Pero su labor no termina en este diciembre, confiesa. "Cuando pasa la Naviadad automáticamente me transformo en uno de los Reyes Magos y seguimos así hasta el 6 de enero", relató.
"Y desde el 7 de enero me transformo en el cuarto Rey Mago, el personaje que llegó tarde por quedarse en el camino a ayudar a la gente. Lo que hacemos con este personaje es ir a visitar a los lugares donde no llegaron los Reyes Magos, como un asilo de ancianos, hospitales, etc", precisó.
Si querés ayudar en esta noble labor que realiza don Alberto puede escribir al 0981171936.
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