Un poco de todo esto es lo que se dio en Barranquilla, Colombia, donde un prójimo fue “poseído”, pero no por un “demoño” sino por un licor que estaba adulterado “especialmente” para Navidad y que, al parecer, es lo que le habría estado bajando este prójimo.
En plena reunión familiar y con amigos, el prójimo comenzó de golpe a comportarse de una manera rara. No se entendía lo que decía y parecía como que se quejaba de dolor. Cuando comenzó a descontrolarse, ¡rapidito! se lo llevaron al centro de salud más cercado para que algún médico lo pueda “exorcizar”.
Ya en el centro médico, lo acostaron en una camilla pero el humano con alma “endemoñada” comenzó a querer escaparse del sitio “volando” ante la atenta mirada de quienes estaban en el lugar. De hecho, uno de ellos comenzó a grabar todo. Luego comenzó a recibir al "espíritu" que lo estaba poseyendo para lanzar unos cuantos gritos.
Pasados unos minutos, era más insoportable que ladrido de perro a las tres de la mañana por lo que “lomuchacho” sintieron que era hora de “espantar” al “espíritu malo” por las malas. Fue ahí que se le fueron encima entre cinco ñatos para inmovilizarlo y permitir así que los profesionales hagan su trabajo para sedarlo y ver la manera de sacarle todo ese alcohol vai que el tipo se chupó.

