Al volver, en medio de la tristeza y el dolor que significa despedir a un ser querido, el suboficial se encontró con una sorpresita que lo puso aún más afligido. Su arma de fuego, tipo pistola, calibre 9 mm, lustre negro, de procedencia israelí, fue hurtada por unos “tortoleros”, quienes rompieron el vidrio de su rodado y se apoderaron del objeto.
El hecho fue comunicado al Ministerio Público, cuyo personal está verificando los videos de las cámaras del circuito cerrado de las inmediaciones, a fin de identificar a los supuestos autores. Esto en el marco de las primeras diligencias investigativas.
No es el primer caso. En la zona de Alto Paraná ya son varias las denuncias de este tipo de hecho, según los intervinientes. Al parecer, ahora los “tortoleros” aprovechan a full la tristeza que reina en los cementerios para hacer de las suyas.
TE PUEDE INTERESAR:
https://www.cronica.com.py/2022/12/27/boonqui-en-el-buen-pastor-opa-con-una-reclusa-apunalada/

